LA ORACIÓN

La oración significa dirigirse a Allah en cuerpo y alma y rogarle por los deseos materiales y espirituales de uno.
La oración es un puente que une la existencia limitada, temporal y débil con el poseedor de una fuerza sin límites y eterna. En todas las religiones podemos encontrar oraciones.
La oración es pedirle a Allah, con respeto y amabilidad, su gracia, bondad y ayuda; es pedirle que ofrezca gracia y bondad a este mundo y al más allá; que detenga las calamidades, la miseria y las dificultades y que perdone los pecados, errores y defectos; es hablar con Él sobre la situación de uno, suplicarle e implorarle.
La oración implica la ascensión de las almas hacia Allah y una veneración fervorosa.
Rezar una oración es la manifestación de un amor al que se le da valor, de ser sensible y de querer con sensibilidad. Al mismo tiempo, es también el camino de la seguridad, de la fe y del conocimiento. La oración es el sustento de la fuerza de los humanos, la perduración de los actos buenos y el deseo de regular la vida social e individual de los seres humanos.
 
Oraciones del Profeta Muhammad
“¡Oh Allah! ¡Oh Señor nuestro! ¡Danos el bien en esta vida y en la otra! ¡Y presérvanos del castigo del fuego.” (Bujari, ad-Da`wat/Súplicas, 55)
“¡Oh Allah! ¡Te imploro el camino correcto, virtud, castidad y riqueza interior.” (Muslim, as-Salah/Oración, 7)
“¡Oh Allah! Perdóname, concédeme el camino correcto, otórgame el sustento, dame salud duradera y ten compasión de mí,” (Muslim, ad-Dhikr/Invocación, 35)
“¡Oh Allah! Inspira al que se dirige hacia mí y protégeme de la maldad.” (at-Tirmidhi, ad-Da`wat/Súplicas, 70)
“¡Oh Allah! Hiciste bien mi creación, mejora también mi moralidad.” (Ibn Hibban, Ad’iya, 959)
“¡Oh Allah! Haz que saque provecho de la ciencia que tú me has enseñado, enséñame aquella ciencia de que la que me beneficie y desarrolla mi ciencia. En todo caso, alabado sea Allah. Me refugio en Allah de la gente que se encuentra en el infierno.” (at-Tirmidhi, ad-Da`wat/Súplicas, 130)
“¡Oh Allah! Limpia con nieve y agua fría mis errores, limpia los errores de mi corazón así como quitas la suciedad de los vestidos blancos, aléjame del pecado al igual que el este y el oeste están lejos el uno del otro.” (Bujari, ad-Da`wat/Súplicas, 38, 43-45)
“¡Oh Allah! Me refugio en Ti de la pobreza, de la inexistencia y de la humillación, Me refugio en Ti de ser cruel y se sufrir la crueldad.” (Abu Dawud, as-Salah/Oración, 367)
“¡Oh Allah! Me refugio en Ti de un conocimiento que no sea beneficioso, de un corazón que no tema (a Allah), de un ego que nunca esté satisfecho y de un ruego que no sea respondido.” (Muslim, as-Salah/Oración, 73)
“¡Oh Allah! Me refugio en Ti de la maldad de mis orejas, de la maldad de mis ojos, de la maldad de mi lengua, de la maldad de mi corazón y de la maldad de mi sexo.” (at-Tirmidhi, Da`wat/Súplicas, 76)
“¡Oh Allah! Me refugio en Tu gracia y en Tu ira, en Tu perdón y en Tu castigo, en Ti. No puedo adorarte como Tú lo haces a Ti mismo.” (Muwatta Malik, as-Salah/Oración, 497)
“¡Oh Allah! Me refugio en Ti del castigo de la tumba, del susurro de los pechos y de las tribulaciones de la vida. ¡Oh Allah! Me refugio de la maldad en Tu perdón que ha traído los vientos.” (At-TIrmidhi, Ad-Da`wat/Súplicas, 94).
“¡Oh Allah! Me refugio en Ti del mal que he cometido y del mal que no he cometido” (Muslim, ad-Dhikr/Invocación, 64)
“¡Oh Allah! Me refugio en Ti de ser abrumado por las deudas, de ser subyugado por el enemigo y de que el enemigo se regocije sobre mi infortunio.” (an-Nasai; as-Sunan, Istiaza/Refugio, 16)
“¡Oh Allah” Me refugio en Ti de llevar una mala vida, de las tribulaciones del corazón y del tormento de la tumba.” (an-Nasai; as-Sunan, Istiâza/Refugio, 16)