El tema de la Semana del Santo Nacimiento, ‘El profeta y la sociedad de la confianza’…

El presidente de Asuntos Religiosos Mehmet Görmez informó a periodistas en Ankara del tema de la Semana del Santo Nacimiento de este 2017 y aportó detalles de las actividades que se celebrarán.
 
En la rueda de prensa celebrada en la sala de conferencias de la Presidencia de Asuntos Religiosos en Ankara, el presidente de Diyanet Görmez recordó que la Semana del Santo Nacimiento llevaba 28 años celebrándose con la máxima de ‘comprender al profeta recordándolo’ y que había estado siempre desde entonces en el corazón de toda la nación. “El amor que ha hecho de esta nación una nación – dijo el presidente Görmez – y que une a todos sus miembros es el amor por el profeta. Organizamos la Semana del Santo Nacimiento como una semana en la que ese amor se convierte en conocimiento y conciencia.”
 
El presidente Görmez declaró sentirse orgulloso porque la Presidencia de Asuntos Religiosos era la precursora de la Semana del Santo Nacimiento que ya no solo se celebra dentro de las fronteras de nuestro país sino que también se había empezado a celebrar en varios países del mundo. “Esta semana – continuó diciendo el presidente Görmez – se ha convertido para nuestros ciudadanos en el extranjero en una semana en la que sus identidades se ven reforzadas, se previene la asimilación y se garantiza la convivencia pacífica en los lugares en los que éstos residen.”
 
El presidente Görmez también remarcó que la Semana del Santo Nacimiento, que cumple ya su 28º aniversario, aportaba tres grandes beneficios:
 
“La Semana del Santo Nacimiento aporta tres grandes beneficios...”
 
La Semana del Santo Nacimiento se convierte cada año en un festín de conocimiento, ilustración y sabiduría. En segundo lugar, refuerza nuestra unidad y hermanda así como también solidifica nuestras ideas sobre la fraternidad y nuestros sentimientos en torno al amor que sentimos hacia Muhammad Mustafa.  Y en tercer lugar, se ha convertido en una semana para renovar nuestra espiritualidad tanto para nuestra nación como para todos nuestros hermanos musulmanes de las regiones donde se celebra.
 
“La Semana del Santo Nacimiento es una semana que surgió únicamente de la iniciativa de la Presidencia de Asuntos Religiosos...”
La Semana del Santo Nacimiento es una semana que surgió únicamente de la iniciativa de la Presidencia de Asuntos Religiosos. Esta semana fue lanzada por la Presidencia de Asuntos Religiosos,  consultando  a todos sus departamentos en Turquía,  para comprender mejor a nuestro querido profeta y pasar la semana comprendiéndolo y recordándolo. Nunca ha tenido otro objetivo que el de hacerle llegar a todos los sectores de la población los mensaje benditos de nuestro querido profeta. La Semana del Santo Nacimiento se ha visto expuesta a veces a las críticas. Fue uno de los temas citados durante el proceso del 28 de febrero y en los comunicados del 27 de abril y ha sido objeto de críticas con consideraciones disfrazadas de apariencia religiosa.
 
“La Semana del Santo Nacimiento no es una alternativa a la celebración del Mawlid sino una celebración complementaria...”
La Semana del Santo Nacimiento no es una alternativa a la celebración del Mawlid. Esta semana es complementaria al Mawlid. La celebración del Mawlid como un momento del tiempo, una noche, en la que rememoramos a nuestro Profeta y expresamos nuestro amor y veneración hacia él continuará igual. La Semana del Santo Nacimiento es una semana centrada en el conocimiento que surgió para comprender correctamente a nuestro querido profeta, para llevar su sunna a nuestros días, para compartir con nuestros niños y jóvenes su rectitud, su vida y su forma de vida y para hablar sobre él recurriendo a  las fuentes más fidedignas. Pasó a formar parte de la historia de nuestra nación como una semana que le aportaba a nuestro mundo conocimiento y reflexión. Una tradición que acumula ya 28 años de conocimiento, un corpus literario amasado durante 28 años, un corpus completo sobre nuestro profeta.
 
“El tema de la Semana del Santo Nacimiento de este año es ‘El Profeta y la Sociedad de la Confianza...”
Cada año celebramos la Semana del Santo Nacimiento centrándonos en temas que interesan de cerca a nuestra vida individual y social y tienen en cuenta el periodo por el que estamos pasando, tanto en nuestro país, como en toda la región y la humanidad. Con los distintos temas intentamos generar conciencia sobre los mensajes intemporales del Profeta, sus mensajes benditos. Este año, el tema sobre el cual vamos a centrar la Semana del Santo Nacimiento es la del Profeta y la Sociedad de Confianza.
 
El presidente Görmez remarcó que el tema de la Semana del Santo Nacimiento de este año había sido escogido como  ‘El Profeta y la Sociedad de la Confianza” por cuatro importantes motivos. En las declaraciones efectuadas a la prensa, el presidente Görmez detalló esos cuatro motivos de la siguiente manera:
 
“La humanidad del presente vive en una crisis de inseguridad a escala global...”
Nuestro tema de la Semana del Santo Nacimiento de este años lo hemos escogido por cuatro motivos, para encontrar solución a cuatro problemas que tenemos, a cuatro de nuestras preocupaciones, beneficiándonos de la seguridad que se desprendía de Muhammad, de su vida y sus mensajes benditos. Podría listar esos cuatro motivos,  que pueden ser considerados al mismo tiempo locales, regionales e universales, de la siguiente manera: El primero es que la humanidad del presente vive en una crisis de seguridad a escala global. Todos juntos, la familia de la humanidad, vivimos en una crisis de seguridad. Amigos, hermanos y vecinos han empezado a perder la confianza que se tenían entre ellos. Y la humanidad ha empezado a recurrir a métodos extraordinarios para dar respuesta a esa necesidad de sentirse seguro. Ha empezado a recurrir a todas las posibilidades que la tecnología le ofrece. Se fabrican terribles armas para solucionar la falta de seguridad. En nombre de ella, se construyen y se siguen construyendo  muros de seguridad en las fronteras entre países. Para solucionar ese problema, se equipan calles, oficinas, centros comerciales y aeropuertos con cámaras de seguridad. Para solucionar esos problemas de seguridad se patrulla con jeeps por todos los lugares. Se registran por todas partes huellas dactilares. Al desconfiar de todas las personas se han empezado a emplear sistemas de lectura de retina ocular. Todo hasta tal punto que viajar a otro país se convierte en una situación que daña el honor de las personas. El trato al que se enfrentan las personas en nombre de la seguridad en su paso por los aeropuertos es humillante. A pesar de todo eso, no se logra proporcionar esa seguridad que nuestro mundo necesita. Se toman todas estas precauciones pero nuestro mundo no es más seguro. Las dudas, los miedos, las preocupaciones y las inquietudes siguen ahí.
 
“Lo que mantenía seguros nuestro entorno y la naturaleza, el verdadero hogar de todos nosotros, ha empezado a desaparecer...”
Esa seguridad no solo la estamos perdiendo nosotros, los seres humanos, sino también nuestro hogar común, el entorno que nos rodea, la naturaleza. Nuestro vínculo con la naturaleza ha empezado a perderse. El hogar de toda la humanidad está en peligro. La relación con la naturaleza se está perdiendo y el planeta es cada día un lugar menos habitable por culpa de la ambición de las personas, la avaricia, las ansias de poder, la pasión por la riqueza y la lujuria. Las plantas y los animales se ven perjudicados por la inseguridad de los humanos. Los mares, los océanos, las fuentes de agua dulce y las tierras, es decir, lo que nos da el alimento, el agua que bebemos y el aire que respiramos están contaminados, el equilibrio de la naturaleza ha empezado a derrumbarse.
 
“Asoladas por guerras tenebrosas que no conocen ni moral ni legalidad ninguna, las tierras del islam han perdido la seguridad que tenían...”
La seguridad en las tierras del islam ha desaparecido. La pérdida de esa seguridad y de la paz que había en los pueblos del islam ha llevado a que los creyentes también dejaran de sentirse seguros. El hecho de que el mundo de los creyentes, que deberían ser personas que confían y en las que se pudiera confiar, haya dejado de ser seguro es el tercer motivo por el que hemos escogido este tema. Asoladas por guerras tenebrosas que no conocen ni moral ni legalidad alguna, las tierras del islam están siendo destruidas. La violencia, el terrorismo, las agresiones y los conflictos han inundado toda la región de sangre y lágrimas. Todas las riquezas de nuestra cultura y nuestra civilización han sido saqueadas y las ciudades han quedado convertidas en ruinas. La religión del islam, que pretendía garantizar la seguridad de las personas en cinco aspectos, se enfrenta a perderlos todos. Ahora mismo nos enfrentamos a la pérdida de la seguridad de las vidas, los bienes, la religión, las ideas y la descendencia, y a lo que deberíamos añadir la garantía de mantener el  honor. La dignidad y las sensibilidades están dañadas.
 
“La traición y el intento de golpe de estado y de ocupación del 15 de julio abrieron una herida en la confianza que se tenía en la  religión...”
El cuarto motivo por el que escogimos como tema de esta semana el profeta y la sociedad de la confianza ha sido el daño producido por la traición y el intento de golpe de estado y de ocupación del 15 de julio en nuestra seguridad social. La seguridad de nuestra sociedad se ha visto dañada. Y lo más importante es que la confianza depositada en la religión también  se ha visto amenazada. Se ha abierto una herida en la confianza que se tenía en la religión. El daño hecho contra esa seguridad religiosa que había, fuente de todas las otras seguridades, ha traído consigo una mayor sensación de inseguridad. Por un lado, bandas terroristas y asesinas como el DAESH, Boko Haram y Al-Qaeda amenazan la seguridad religiosa al provocar que se identifique el islam con el terrorismo y la violencia, por otro, todos hemos sido testigos de como FETÖ y PDY han amenazado la confianza en la religión al instrumentalizarla,, engañando a la sociedad con Alá y apropiándose de nuestros valores. La confianza depositada en la religión ha resultado dañada. Por ese motivo, a lo largo de la Semana del Santo Nacimiento nos centraremos en el tema de nuestro profeta y al sociedad de la confianza. Nuestro objetivo es el de encontrar la manera de volver a edificar en las personas para que confíen y se confíe en ellas a partir de los mensajes benditos de Muhammad. Nuestro objetivo es encontrar la vía para volver a edificar una sociedad de confianza. ¿Cómo podemos restituir la confianza que se ha perdido en nuestro país? Y lo más importante, ¿cómo podemos restituir la confianza en la religión que ha resultado dañada?
 
“Toda la humanidad es consciente de la crisis de seguridad en la que se encuentra sumida...”
Toda la humanidad es consciente de la espiral de inseguridad en la que se encuentra sumida. Sin embargo, hay muchas dudas sobre cómo recuperar esa seguridad perdida pues la confianza empieza en el corazón de uno mismo. Si no se construye la confianza en el interior del ser y si no se establece una relación entre la fe y lo que se debe proteger, es imposible restituir esa confianza y esa seguridad. Todos los miedos que corroen al hombre, las preocupaciones, el miedo al futuro, el miedo a la pobreza, el miedo a la muerte, el miedo a perder el estatus, todos esos miedos también provocan que los seres se vean abocados a una espiral de inseguridad. El camino para perder esos miedos, el camino para aposentar la verdadera seguridad en los corazones, es la verdadera fe. Hay dos cosas que llevan a la pérdida de la seguridad, la falta de fe y la falta de justicia. Mezclar la fe con la opresión también provoca que se pierda la seguridad.
 
“Para edificar de nuevo el sentimiento de confianza y seguridad del mundo, la naturaleza, esta región y nuestra sociedad cada uno de nosotros debe asumir una gran misión...”
Esta semana cada uno de nuestros hermanos, cada creyente, debe asumir una gran misión para restituir la seguridad que ha perdido el mundo y la naturaleza, para poner fin a la crisis de seguridad a la que se enfrenta nuestra región, para reparar el sentimiento de confianza herido en la sociedad tras el 15 de julio, para hacer ganar la confianza en la religión que ha resultado dañada y para edificar y restituir la confianza en la religión de las generaciones más jóvenes. Yo les suplico a ustedes, a todos los  voluntarios religiosos, responsables de mezquita, del mihrab y del minbar, muftíes, predicadores y expertos que estén ocupados esta semana. La mayor bendición con la que nos obsequió Alá, después de la fe, fue la seguridad. No debería existir ningún problema de seguridad entre los miembros de esta sociedad, de esta nación que ha sido especialmente la esperanza de los oprimidos de esta tierra y así seguirá siéndolo. Hagamos que la gente conozca los mensajes que nuestro querido Profeta trajo a la humanidad al respecto, difundámoslos, para llegar a ser todos personas que defiendan a cada miembro de esta sociedad, de la nación y de la humanidad, para ser amigos que confíen en sus amigos, vecinos que confíen en sus vecinos, trabajadores que confíen en sus jefes y viceversa, para ser personas que confíen en todas las otras personas.
 
Le suplico a Alá que esta Semana del Santo Nacimiento haga que se edifique de nuevo la seguridad y la confianza en nuestra nación, el mundo musulmán, toda la región, nuestros ciudadanos del extranjero y toda la humanidad.
 
Al término de su discurso, el presidente Görmez informó al público de las actividades que se irían desarrollando a lo largo de la semana.