Jutba del viernes: “La bendición de la vida”

بِسْــــــــــــــــــــــمِ اﷲِارَّحْمَنِ ارَّحِيم 
يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا اتَّقُوا اللَّهَ وَلْتَنظُرْ نَفْسٌ مَّا قَدَّمَتْ لِغَدٍ وَاتَّقُوا اللَّهَ إِنَّ اللَّهَ خَبِيرٌ بِمَا تَعْمَلُونَ
 
¡Bendito sea este viernes, queridos hermanos!
 
En la aleya que les acabo de recitar, nuestro Sustentador prescribe así: “¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! ¡Sed conscientes de Alá y que cada ser humano mire bien lo que adelanta para el mañana!...” 1
 
Y en el hadiz que les he leído nuestro profeta (la paz y las bendiciones sean sobre él) dice así: “Conoce el valor de cinco cosas antes de que otras cinco ocurran: de la vida antes de la muerte, del tiempo libres antes de estar ocupado, de la existencia antes del vacío, de la juventud antes de la vejez y de la salud antes de la enfermedad” 2
 
¡Hermanos míos!
 
Hace poco todos entramos en un nuevo año de la Hégira. Ahora nos encontramos en los últimos días del año gregoriano. Nuestra vida se ha acortado un año más. Que nuestro Sustentador nos conceda a todos nosotros una vida llena de bien y bendiciones.
 
La realidad es que sea de la hégira, sea del calendario gregoriano, lo más importante es como hemos aprovechado este año nuestro y todos sus días. Los dos testigos del tiempo, el sol y la luna son ambos aleyas de Alá. Lo fundamental es ver cómo hemos empleado nuestro tiempo, bendición y obsequio de nuestro Sustentador. Lo importante es cómo y en qué hemos gastado cada uno de nuestros alientos. Lo importante es ver si hemos empleado o no cada momento y cada día de nuestras vidas acorde con la finalidad de la creación y de nuestra propia existencia.
 
¡Estimados hermanos!
 
Nuestro Sustentador nos ha concedido un tiempo muy corto para la prueba que debemos superar en este mundo. Nosotros le decimos ‘vida’ a este tiempo. No podemos llamar vida al tiempo que alguien malgasta inútilmente. La vida es el transcurso del tiempo empleado con virtudes humanas y morales. La vida es cuando se emplea el tiempo con obras puras y bondadosas con la conciencia de la responsabilidad y la custodia.
 
¡Hermanos míos!
 
Nuestro profeta (la paz y las bendiciones sean sobre él) dijo: “El Día del Juicio la humanidad no podrá dar un paso adelante cuando se encuentre ante su Sustentador hasta que haya rendido cuentas por las siguientes cinco cosas.” 3 Debemos rendir cuentas por la vida. عَنْ عُمْرِهِ فِيمَ أَفْنَاهُ” Dónde hemos gastado nuestras vidas, cómo ha transcurrido, cómo hemos empleado nuestro tiempo, es decir, se nos preguntará por todos nuestros actos en vida.
 
¡Hermanos míos!
 
La segunda pregunta que se nos hará el Día del Juicio, وَعَنْ شَبَابِهِ فِيمَا أَبْلاهُ, es sobre dónde y cómo hemos pasado nuestra juventud. Nunca nos quitemos esta pregunta de nuestras mentes. A veces llegamos a cometer el error de decidir posponer la oración y los buenos actos para después de la juventud. Sin embargo, nuestro profeta (la paz y las bendiciones sean sobre él) definió al joven ideal como “aquel que encuentra la alegría y la felicidad en la adoración al Sustentador”4 وَشَابٌّ نَشَأَ فِي عِبَادَةِ رَبِّهِ .
 
¡Estimados fieles!
 
Otra pregunta que se nos hará el Día del Juicio será sobre las ganancias con las que Alá nos obsequió وعَنْ مالِهِ منْ أَيْنَ اكْتَسبهُ، وَفِيمَ أَنْفَقَهُ 
Nuestro Sustentador nos preguntará dónde hemos conseguido nuestros bienes y nuestra fortuna y dónde los hemos gastado. ¿Hemos respetado lo que es halal y haram? ¿Hemos respetado los derechos de aquellos necesitados y pobres? Los bienes, la fortuna y todas las ganancias y oportunidades que se nos brinda en vida no son sino algo que nuestro Sustentador nos hace custodiar. Nuestra mente, nuestro corazón y nuestro futuro no deben ser cautivo de ello.
 
¡Hermanos míos!
 
Otra pregunta a la que deberemos contestar ante nuestro Sustentador es sobre el saber y el conocimiento وَعَنْ عِلْمِهِ ما عمل به ,
Ese día deberemos responder a las siguientes preguntas: ¿has actuado con saber y conocimiento? ¿has empleado tus conocimientos para el bien de la humanidad o los has transformando en un arma para el mal? ¿Tus conocimientos han sido empleados para difundir lo bueno y lo bello entre las personas o para sembrar el caos, la disensión y la cizaña? ¿Tu saber te ha guiado en tu vida, tu moral y tus relaciones?
 
¡Estimados hermanos!
 
El final de cada año es, de hecho, el principio de un nuevo año. Siendo así y en motivo de este nuevo comienzo preguntémonos todas estas preguntas citadas en este hadiz. No nos olvidemos de que un creyente no debe olvidarse de su finalidad y de la de la creación al terminar un año más de su vida y no debe mantener conductas y actitudes ilícitas que no aporten nada a la vida de las personas y nos ajusten a los valores de uno. Debemos reflexionar sobre el hecho de que las primeras horas de un nuevo año se empleen en derrochar siguiendo las celebraciones del año nuevo de otras culturas y regiones. En estas horas en las que se debería rendir cuentas sobre temas como las buenas obras y los pecados y el bien y el mal, es triste que sean empleadas en juegos de azar como las apuestas y la lotería con el deseo de hacerse rico sin esfuerzo alguno.
 
¡Hermanos míos!
 
Que Alá nos asista para que podamos vivir lo que nos queda de vida de forma más bondadosa y fructífera. Que nos proteja de llevar una vida de la cual no podamos rendir cuentas al final.
 
1 Al-Hashr, 59/18.
2 Hakim, al-Mustadraq, IV, 341.
3 At-Tirmidhi, Sifatu’l-Qiyama, 1.
4 Al-Bujari, Adhan, 36.