Mensaje del presidente de Asuntos Religiosos por la Noche del Destino

 
En nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo
Encontrándonos ya en los últimos días del bendito mes de ramadán, en el que tal como dijo nuestro profeta, la paz y las bendiciones sean sobre él, encontramos bendición a principios, perdón a mediados y la salvación del infierno a finales, vamos a sentir una vez más la alegría y el goce de celebrar la Laylat al-Qadr (Noche del Destino) la noche en el que nuestro Corán empezó a ser revelado, la noche del viernes 1 de julio al sábado 2 de julio
 
El valor que tiene la Noche del Destino proviene del mismo Corán. El Corán la asignó una azora a esta noche y la describió de la forma más bella.
La azora de al-Qadr nos cuenta que la Noche del Destino nos llega cada año como un obsequio que nos concede Allah y como un regalo del Profeta y nos trae tres mensajes:
El primero de ellos es que lo que hace valiosa la Noche del Destino es el hecho de que esa noche fue testigo de la primera vez que el Corán, el libro que nos enseña el saber de la creación, empezó a descender. Lo que enaltece esta noche es el hecho de que en ella empezaran a descender los mensajes universales del Corán cargados de compasión. De la misma forma, lo que enaltece a los musulmanes ante Allah es el noble Corán. El mayor deber que tenemos nosotros, los creyentes, es hacer descender de nuevo el Corán en el firmamento de nuestros corazones.
El segundo de los mensajes es que la Noche del Destino nos ofrece cada año a los creyentes una oportunidad que durará toda la vida. La aleya que dice ‘la Laylat al-Qadr es más beneficiosa que mil meses’ nos cuenta que su valor es igual al de toda una vida. Si no hemos sido capaces de aprovechar bien nuestra vida hasta este momento, esta noche se nos abre una posibilidad que dura toda la vida. En este sentido, la Noche del Destino está por encima de todos los otros momentos sagrados. Es una noche sagrada que nuestro Sustentador concede a la humanidad como una puerta a la compasión y a la esperanza. Esta noche es el momento de cuestionarnos esos días que pasan descuidadamente, de limpiarnos de los pecados, de arrepentirnos de todos los errores cometidos, de aquellos que hemos olvidado y de aquellos de los que no somos conscientes, una época de perdonar mientras valoramos nuestro pasado sumido en el rápido fluir de nuestras vidas.
Y el tercer mensaje es que en esa misma noche descendieron Gabriel el ángel de la revelación, las bendiciones sean sobre él, y todos los ángeles de Allah para traer a la tierra paz y bienestar. Y este acontecimiento se repite cada año como un gran regalo y una gran bondad de Allah hacia nosotros, los creyentes.
 
En motivo de esta noche, me gustaría recordar una vez más que solo podemos revivir con justicia la Noche del Destino siendo conscientes del valor que tiene el Corán. Solo en función del grado con el que abracemos esta noche la verdad, la moral y la justicia del Corán podremos vivir un desarrollo espiritual que se mantenga durante todas nuestras vidas. Solo en función del valor que les demos a los mensajes de paz y bienestar del Corán, podremos comprender que los ángeles de Allah descendieran a la tierra para traer la paz y el bienestar. Solo mientras continuemos nuestras vidas bajo la máxima ‘Reconoce la grandeza de todo lo que llega, reconoce el valor de cada noche’, vamos a poder beneficiarnos con justicia de la Noche del Destino.
 
Y mientras estemos recordando la Noche del Destino, nosotros, los musulmanes, tenemos que saber que debemos asumir un papel para ser la llave del bien que lleva la paz y la serenidad a toda la humanidad y el candado que impide que pase el mal. El aspecto más importante de ello consiste en llevar amor y compasión a toda la humanidad, curar las heridas de todos aquellos que pasen hambre y miseria, sufran de crueldad o se hayan convertido en refugiados, abrazar a todos nuestros hermanos que hayan sido víctimas del terrorismo y conquistar los corazones de todos los huérfanos, ancianos, discapacitados y necesitados de nuestra sociedad. Es un deber que debe cumplirse para poder tener la fe que corresponde con la espiritualidad que acompañará esta noche a los ángeles y al Arcángel Gabriel que descenderán sobre la tierra.
 
Y, por último, quería recordar que en una época del año única en la que estamos viviendo la atmósfera espiritual del ramadán y de la Noche del Destino, cuando quedan ya pocos días para las fiestas del ramadán, grupos terroristas y asesinos han intentado herirnos una vez más a todos nosotros y a toda la humanidad asesinando a decenas de personas inocentes en Estambul. Le suplico a Alllah que bendiga a todos nuestros hermanos que perdieron la vida en ese horrible atentado y que conceda una pronta recuperación para todos los heridos. ¡Que Allah no conceda nunca oportunidades para aquellos que atentan contra la paz de nuestro país! ¡Que Allah proteja a nuestra nación de todo tipo de mal!
 
Con estos sentimientos y pensamientos, les felicito la Noche del Destino a nuestro país, nuestra región y a todo el mundo islámico. Le suplico a Allah que nos permita beneficiarnos de la mejor de las maneras de la bendición de la Noche del Destino, que nos permita alcanzar las fiestas del ramadán en paz y seguridad y que libre cuanto antes a toda la humanidad y, especialmente, a todo el mundo islámico del difícil periodo por el que estamos pasando.
 
Dr. Mehmet Görmez
Presidente de Asuntos Religiosos