Hayy y Umrah

El hajj es el momento más importante en la vida del creyente. Este viaje sagrado, que ofrece al creyente la posibilidad de alcanzar grandes logros espirituales como abrazar la devoción y vivir con la conciencia de rememorar a Allah toda la vida, es un viaje que se realiza en dirección al mundo interior de cada creyente, al de todos sus fieles hermanos y a la historia.
Junto a las distintas formas que hay de realizar esta peregrinación hacia una región sagrada llena de recuerdos y huellas mezcladas de todos los profetas del Islam, del profeta Muhammad y de sus compañeros, es posible encontrar también muchas dimensiones espirituales. Por eso, la peregrinación del hajj no se trata de cualquier viaje. Partiendo de su objetivo y de su contenido es ya distinto a cualquier otro viaje. Es un viaje ritual al cual se sale con mayores propósitos.
La Dirección General de Servicios del Hajj y de la Umrah se encarga, por un lado, de que las exigencias del viaje se cumplan de forma completa y, por otro, le otorga gran importancia a la formación y a la orientación espiritual (irshad) para que se pueda convertir realmente en un punto de inflexión en la vida del creyente. Por ese motivo todos aquellos que completan este viaje sagrado tienen el objetivo de regresar habiendo adquirido las bases de la virtud y, en esa dirección, los más nobles atributos morales.
 
Funciones
La función principal de la Dirección General de Servicios del Hajj y de la Umrah es la de garantizar que los ritos del hajj y de la umrah se realicen de forma correcta y en las condiciones de sanidad y de seguridad necesarias protegiendo, al mismo tiempo, los derechos de aquellos que hayan solicitado los servicios.
Para cumplir esta principal misión, la Dirección General garantiza la toma de medidas necesarias tanto en territorio nacional como en el extranjero, la cooperación con los países, instituciones y organizaciones correspondientes, la organización y la dirección de los servicios y las actividades relativas a este ámbito y su supervisión.
Estas funciones se llevan a cabo respetando la regulación en vigor y las decisiones tomadas por el Consejo del Hajj  y la Umrah Inter-Ministerial y la Comisión del Hajj  y la Umrah.
 
La inscripción del hajj
El número de ciudadanos que se inscriben para ir al hajj es muy superior a la cuota que se le asigna a nuestro país. Por este motivo, el derecho a inscribirse únicamente le es concedido a aquellos que no hayan ido nunca antes. La inscripción se puede realizar también por Internet a través de los servicios electrónicos. A pesar de ello, haberse inscrito no significa que se vaya a ir al hajj. Únicamente se trata de una pre-inscripción.  El número de personas que irán cada año al hajj se determina mediante un sistema de sorteo entre todos los inscritos. Los que salgan elegidos obtienen su inscripción formal.
Un 60% de los candidatos al hajj que han logrado la inscripción son llevados a la tierra sagrada por la organización de Diyanet mientras que el restante 40% lo es por agencias de viajes supervisadas por la Presidencia de Asuntos Religiosos y con un contrato firmado con nuestra Presidencia.
El sistema de sorteo
La selección de los que irán al hajj se realiza mediante un sistema de sorteo basado en coeficientes. Según este, los que hayan realizado la inscripción previa por primera vez participan en el sorteo con una papeleta, los que la hayan realizado ya dos veces con cuatro papeletas (2x2), los de tres veces, nueve (3x3), los de cuatro, dieciséis (4x4), etc. De esta manera, una persona que se haya inscrito por primera vez gana una papeleta mientras que alguien que haya realizado la pre-inscripción de forma continuada durante 8 años gana 64 (8x8). Así se les concede mayores posibilidades a aquellos que lleven en espera varios años. La persona que, después de haber realizado la pre-inscripción por primera vez, no haya salido seleccionado en el sorteo  va a tener su inscripción renovada cada año automáticamente por el sistema electrónico.
 
La dimensión educativa del hajj y la umrah
Uno de los principales objetivos de la Presidencia de Asuntos Religiosos es el de que se considere el hajj y la umrah como un proceso educativo. Con este fin, justo después de que se formalice la inscripción final. empiezan los trabajos de formación e información dirigidos a los candidatos a peregrinos. La educación se planifica y se realiza en tres secciones: antes de iniciarse el viaje del hajj y la umrah, a lo largo de su realización y después de ser completados. Para llevar a cabo esta formación se planifica y se lleva a cabo la Formación de Educadores del hajj.
 
Organización del hajj  y selección del personal
El viaje del hajj se realiza en avión. Se crean grupos en tres categorías según la forma de alojamiento escogida por la gente: hotel, independiente o normal. Por cada grupo de 200 personas en el hajj  y la umrah se encuentra un responsable y una encargada de irshad y por cada 40 personas un responsable religioso. Además, la organización asigna una cantidad suficiente de responsables por persona en servicios como los traslados dentro de territorio anconal, el recibimiento en los aeropuertos y en La Meca y Medina, la planificación, el alojamiento, la coordinación, la salud, la manutención y el traslado y entrega de los objetos personales de los peregrinos.
La selección del personal encargado de la educación, la orientación, la supervisión y los aspectos financieros de la organización en distintos niveles se realiza de forma cuidadosa siguiendo ciertos principios y cualidades en base a su eficiencia y credenciales. El personal seleccionado procura prestar el mejor servicio a los peregrinos del hajj  y la umrah.
A los peregrinos del hajj se les ofrece tres alternativas de alojamiento, “Normal”, “Independiente” y “Hotel”, en términos de estandarización de servicios de los edificios en los que van a hospedarse. Los peregrinos suelen escoger una de estas tres funciones según sus posibilidades económicas. En la clase normal de alojamiento está previsto un máximo de cinco personas por habitación con baño y aseo. En el alojamiento independiente, se dispone de espacios para dos o tres personas. En la modalidad de hotel se ofrecen servicios de hotel de tres, cuatro y cinco estrellas.
 Los servicios de salud de la organización se ofrecen a través de hospitales y centros de salud vinculados a dichos hospitales prestando servicio temporal en La Meca y Medina durante la temporada del hajj. Los servicios de manutención, pertenencias y transporte son garantizados a través de equipos de servicios.
 
Umrah
No suele haber ninguna restricción en las inscripciones a la umrah fuera del mes de ramadán a menos que se produzcan situaciones excepcionales. Aquellos que deseen hacer la umrah pueden ir bien a través de la organización de la Presidencia de Asuntos Religiosos, bien a través de las agencias de viajes autorizadas. Los programas de la umrah son preparados detalladamente cada año y comunicados a nuestros ciudadanos.
 
Por último
Desde el punto de vista de la vida del creyente, el hajj no es un viaje que concluye en la Kaaba. Es un viaje que lo encamina hacia Allah. La circunvalación alrededor de la Kaaba una vez llega el creyente es un símbolo de ello. Es como si se traspasara a otro mundo con esas vueltas. Por eso mismo, la Kaaba no es el fin sino una puerta para adentrarse en la eternidad. El peregrino parte a este sagrado viaje con sentimientos puros y únicamente con el amor de la oración, lleva esos sentimientos y ese noble objetivo hacia un punto de inflexión en el desarrollo de su vida moral y espiritual.
La Presidencia de Asuntos Religiosos se compromete firmemente en garantizar que los creyentes que cumplen este gran acto de fervor como uno de los cinco pilares del Islam puedan beneficiarse al máximo de la increíble atmósfera espiritual que aporta el hajj, que puedan regresar de este viaje de paz con un nuevo y puro inicio y que puedan continuar ese viaje que han empezado con el hajj con la consciencia de rememorar a Allah de forma eterna.